martes, 21 de mayo de 2019

La tormenta subtropical "Andrea" se debilita a depresión tropical en el Atlántico

En esta nueva noticia les vamos a informar que en el Atlántico norte, se ha formado la tormenta subtropical "Andrea", la cual se ha degradado a depresión tropical durante el día 21 de mayo y actualmente se encuentra cerca de las Islas Bermudas, pero sin representar peligro por el momento, aunque se debe monitorear la evolución de este sistema. Cabe mencionar también que El 17 de mayo, el Centro Nacional de Huracanes de EE.UU, empezó a monitorear el potencial de un sistema de baja presión formado al sur de Bermuda.​ Al día siguiente, una gran área de nubosidad y tormentas se desarrolló al este de Bahamas.​ El sistema empezó a organizarse gradualmente durante los siguientes dos días, mientras se movía hacia el noreste. El 20 de mayo un avión de reconocimiento de la Fuerza Área determinó que el sistema tenía un centro muy bien definido, llevando a nombrarlo como la Tormenta Subtropical "Andrea".
El fenómeno meteorológico se ubica a 450 km al Oeste - Sudoeste de Bermudas, tiene un movimiento del Norte a 13 km/h y su presión central es de 1009 hPa.

Mapa de trayectoria de "Andrea"

Lo más importante para destacar es que "Andrea" seguirá debilitándose en las próximas horas y se espera que nuevamente se degrade a un sistema de baja presión hacia el día miércoles 22 de mayo, según ha informado el Centro Nacional de Huracanes con sede en Miami.
Nosotros desde este blog iremos actualizando toda la información, no solo sobre "Andrea", sino también con los futuros fenómenos meteorológicos que se desarrollen durante la Temporada de Huracanes 2019.


La formación de estos fenómenos meteorológicos se da todos los años, contra eso no podemos hacer nada, la naturaleza es sabia y sabe porque hace lo que hace. La mayoría de la gente cree que estos ciclones tropicales solamente traen consecuencias devastadoras para un territorio, pero esto no es así. Estos fenómenos naturales así como pueden provocar severos daños, también traen efectos muy beneficiosos, ya que llevan lluvias muy necesarias a zonas que sufren sequías prolongadas. También cabe mencionar que hay zonas que solamente reciben precipitaciones con la llegada de estos fenómenos meteorológicos, ya que sin ellos, las lluvias serían muy escasas o directamente nulas.
Y finalmente para ir cerrando este artículo les vamos a explicar la diferencia que hay entre un huracán, un tifón y un ciclón.
Los conceptos de estos sistemas pueden parecer diferentes, pero describen el mismo tipo de fenómeno meteorológico. La única diferencia es que cambian de nombre de acuerdo al lugar geográfico en donde se desarrollan. De esta manera estos sistemas se denominan "ciclón" en el Océano Índico y el Océano Pacífico sur, "huracán" en el Atlántico Norte, Mar Caribe y el Golfo de México  y el Océano Pacífico oriental, y "tifón" en el Océano Pacífico occidental.

lunes, 13 de mayo de 2019

Mil especies más de anfibios están amenazados y en riesgo de extinción


Los anfibios son unos de los animales más amenazados del mundo. Se estima que al menos el 25 % de especies está en peligro de extinción, de las 8.000 que existen en todo el mundo. Pero hay otro dato alarmante: otras 2.200 especies no cuenta con evaluaciones sobre su riesgo de extinción o la información no es suficiente.
Un equipo de científicos estadounidenses y británicos ha creado un modelo, a partir de las características ecológicas, geográficas y evolutivas de las especies para valorar su nivel de amenaza. Los resultados, publicados en la revista Current Biology, revelan que al menos 1.000 especies más están en peligro.
“Encontramos que más de mil anfibios con datos deficientes están en peligro de extinción, y de ellas casi 500 están en peligro crítico, sobre todo en Sudamérica y el sudeste asiático”, explica Pamela González-del-Pliego, primera autora del trabajo e investigadora en la Universidad de Sheffield (Reino Unido) y la Universidad de Yale (EE UU).
Los autores advierten además tres especies podrían estar ya extintas. “Se necesitan acciones de conservación urgentes para evitar la pérdida de estas especies”, añade González-del-Pliego. Según los científicos, el alto número de especies con datos insuficientes se debe a las altas tasas de descripción de especies y a un retraso en las tasas de evaluación en los últimos 15 años.
Para predecir el estado de amenaza de estas especies de las que no se conocía su estado de conservación, el equipo de investigación aplicó un marco estadístico espacio-filogenético, basado en las características ecológicas, geográficas y evolutivas de estas especies. Compararon a continuación estos atributos con el riesgo de extinción, y así pudieron saber cuáles sí están en realidad en peligro de extinción.


La prioridad, los anfibios sin datos

Los hallazgos sugieren que algunas de las especies más vulnerables también pueden ser las menos conocidas. Sin embargo, los investigadores recalcan que, gracias a este trabajo, en algunas zonas del mundo, los esfuerzos para proteger a las especies que se sabe están amenazadas podrían beneficiar a las especies en peligro y con datos deficientes.
“En las selvas sudamericanas, las especies que sabemos que están amenazadas tienen distribuciones geográficas muy similares a las especies con pocos datos que podrían estar en peligro”, apunta la científica. “Por lo tanto, si intentamos y conservamos las áreas donde están las especies amenazadas, también protegeremos a estas otras especies”, comenta.
Sin embargo, la situación en el sudeste asiático o en África central es diferente. En estas regiones hay una escasa coincidencia en la distribución de las especies amenazadas conocidas con las que tienen datos deficientes. Por lo tanto, “el porcentaje de anfibios amenazados es mucho más alto de lo que sabíamos anteriormente”, lamenta la experta.
La investigación podría permitir tomar las decisiones adecuadas en función de la localización de estas especies de las que no se tienen datos y que probablemente están en peligro de extinción. “Necesitamos actuar rápido para considerar como una alta prioridad de conservación a los anfibios e incluir a las especies con deficiencia de datos en las estrategias de conservación”, concluye.

Fuente: Agencia Sinc

lunes, 29 de abril de 2019

La misión Solar Orbiter se acercará al Sol para ofrecer datos nunca antes vistos

La nave Solar Orbiter se acercará al Sol más de lo que ninguna otra misión ha logrado hasta ahora, soportando un calor abrasador. / ESA/ATG medialab (Sol: NASA/SDO/P. Testa-CfA)
Desde principios de la década de los 90, dos misiones conjuntas de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) se han dedicado a estudiar la actividad del Sol: Ulises, que operó entre 1990 y 2009 tomando medidas con sensores hasta una distancia de 1,35 unidades astronómicas (UA) de nuestra estrella; y SOHO, todavía activa desde su lanzamiento en 1995 y equipada con telescopios y cámaras que han ofrecido las imágenes más conocidas del Sol, captadas a unas 0,99 UA.
Pero en febrero de 2020 la ESA lanzará un nuevo satélite, equipado tanto con sensores como con telescopios, que se aproximará como ninguno otro antes a nuestra estrella: la misión Solar Orbiter, que en su punto más cercano estará a tan solo 0,28 UA, casi un cuarto de la distancia que nos separa del Sol e incluso inferior a la de Mercurio.
Además, por primera vez ofrecerá imágenes de sus regiones polares con una resolución sin precedentes. Para que la sonda suba por encima del plano de la elíptica para la observarlos y se aproxime tanto al Sol necesitará varias asistencias gravitatorias en Venus y la Tierra.
“Entre otros objetivos, la nave permitirá obtener nueva información sobre el viento solar, las partículas energéticas solares y la relación de la actividad del Sol con el entorno magnético de la Tierra”, ha explicado el jefe de proyecto de la misión, César García, durante la rueda de prensa celebrada este jueves en el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC) cerca de Madrid.
“Como principal impulsor del clima espacial, es esencial conocer el comportamiento del Sol para encontrar la mejor forma de salvaguardar mejor nuestro planeta”, ha destacado García, quien ha señalado que este mes la nave está siendo sometida a diversas pruebas en las instalaciones de la empresa aeroespacial alemana IABG, cerca de Múnich.




Por su parte, el responsable científico de Solar Orbiter, Yannis Zouganelis, ha resumido las preguntas que tratará de responder la misión: "¿Cómo y dónde se calienta y acelera el viento solar (que viaja a 800 km/s) desde una corona que puede alcanzar los dos millones de grados centígrados?, ¿cómo funcionan las erupciones o eyecciones de masa coronal (CME) y se producen las partículas energéticas (que pueden interferir en los sistemas eléctricos y las telecomunicaciones de la Tierra? y ¿cómo es el interior del Sol, su dínamo y actividad solar? 
Para responder a estas cuestiones, Solar Orbiter cuenta con diez innovadores instrumentos científicos que, en conjunto, incorporan 27 sensores y nueve telescopios; además de paneles solares, antenas, sistemas para controlar su posición y un potente escudo térmico.
Este está compuesto por tres capas separadas entre sí para facilitar la dispersión lateral del calor, que puede llegar a los 500 ºC cuando la nave se aproxime al Sol. La capa más externa está fabricada en titanio recubierto por calcio carbonizado (hueso animal triturado). El escudo también incluye varias compuertas que se abren para permitir las observaciones de los instrumentos. 
Por cuestiones de distancias y limitación en la transmisión de datos, sobre todo cuando la sonda esté más lejos de la Tierra, se han seleccionado tres ventanas de observación de diez días aprovechando los momentos de aproximación a nuestra estrella, según ha explicado Anik De Groof, coordinadora de operaciones de instrumentación.
“La velocidad de las comunicaciones pueden variar entre 1 Mbps cuando la sonda pase más cerca de nosotros hasta los 40 kbps cuando se localice en el punto más alejado”, ha indicado De Groof, que ha puesto un ejemplo: “Imagina lo que supondría descargar un vídeo cuando la sonda esté en el extremo opuesto; así que los datos permanecerán a bordo hasta seis meses y tendremos que asegurarnos de que podemos recuperarlos a tiempo antes de generar más y que se llene la memoria”.

Para más información les dejamos la página oficial de la Agencia Sinc.

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