miércoles, 30 de octubre de 2019

Chile renuncia a organizar la Cumbre del Clima

Después de un largo proceso de evaluación, el Gobierno de Chile ha tomado la dolorosa decisión de no ser anfitriones de la Cumbre Climática COP25. “La ciudadanía ha expresado de manera contundente legítimas demandas sociales que requieren el total esfuerzo y atención por parte del Gobierno”, sostuvo la presidenta designada Carolina Schmidt.
“Actualmente, estamos explorando opciones alternativas para su realización”, señaló Patricia Espinosa, Secretaria Ejecutiva de ONU Cambio Climático.
Por primera vez, el país anfitrión de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) renuncia a acoger esta reunión poco tiempo antes de su celebración. Sebastián Piñera, presidente de Chile –país en el que estaba programado que tuviese lugar la COP25 el próximo diciembre– ha anunciado hoy que no acogerá la reunión “considerando que nuestra primera prioridad como gobierno es concentrarnos absolutamente en restablecer el orden público, la seguridad ciudadana y la paz social”.
El pasado mes de abril se anunció que, tras la renuncia de Brasil, esta 25ª Conferencia de las Partes se celebraría en la capital chilena entre los días 2 al 13 de diciembre.
“Nuestro gobierno, y con profundo dolor, porque este es un dolor para Chile, ha resuelto no realizar la cumbre de APEC, que estaba programada para el mes de noviembre y tampoco la cumbre de la COP, programada para el mes de diciembre. Sentimos y lamentamos profundamente los problemas y los inconvenientes que esta decisión va a significar”, ha explicado el mandatario en un anuncio junto a la la Ministra de Medio Ambiente Carolina Schmidt y el Canciller Teodoro Rivera.
En el mes de octubre se celebró la pre-COP en San José de Costa Rica. Se trataba de sesiones preparatorias a las discusiones que estaban previstas para la COP25 de Santiago de Chile.
“Como presidente de todos los chilenos tengo siempre que poner los problemas e intereses de los chilenos, primero en la fila”, afirmó Piñera, que aprovecho para recordar los compromisos de Chile con el medio ambiente y su intención de convertir al país en “carbono neutral, es decir, emisión neta cero de carbono antes del año 2050".
Por su parte, la Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas Patricia Espinosa ha explicado: "Hoy temprano fui informada de la decisión del gobierno de Chile de no albergar la COP25 en vista de la difícil situación que enfrenta el país. Actualmente estamos explorando opciones alternativas de alojamiento".

Fuente: Agencia Sinc

domingo, 27 de octubre de 2019

La acidificación de los océanos fue provocada por el asteroide que acabó con los dinosaurios


Un estudio internacional, con la participación de la Universidad de Zaragoza junto a científicos de EEUU, Gran Bretaña y Alemania, demuestra, por primera vez, que el impacto de un asteroide en la península mexicana de Yucatán hace 66 millones de años provocó la acidificación de los océanos, contribuyendo a la última gran extinción en masa. Estos resultados ratifican que la extinción marina fueron los gases emitidos por dicho impacto y no el cese de la fotosíntesis por la oscuridad generada por la nube de polvo resultante, como se creía hasta ahora.
Precisamente, este trabajo confirma la hipótesis de la investigación en la que desde hace una década viene trabajando Laia Alegret, miembro del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales (IUCA), una de las firmantes del estudio. 
Los océanos absorben un tercio de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, lo que ayuda a regular el clima, capturando el exceso de calor. Sin embargo, este proceso también presenta efectos no deseados, como la disminución del pH (nivel de acidez) de las aguas, lo que altera la fijación de carbonato de calcio (CaCO3) en los esqueletos de numerosas especies, lo que podría incluso acelerar el cambio climático.
El impacto de un asteroide en la península mexicana de Yucatán hace 66 millones de años provocó la última gran extinción en masa, y afectó a casi el 70% de las especies de nuestro planeta, acabando con el dominio de los grandes dinosaurios en medios terrestres. En los océanos, desaparecieron los grandes reptiles como los Mosasaurios, al igual que gran parte del plancton calcáreo que vivía en las aguas superficiales.
"Durante años, se sugirió que habría habido una disminución en el pH del océano porque el impacto del meteorito golpeó rocas ricas en azufre y provocó una lluvia de ácido sulfúrico, pero hasta ahora nadie tenía evidencia directa de que esto hubiera sucedido", explica Michael Henehan, coautor del estudio, antes científico de la Universidad de Yale y actualmente en el Centro de Investigación de Geociencias en Potsdam (Alemania).
Las hipótesis tradicionales sugerían que tras el impacto del asteroide a finales del Cretácico, la oscuridad generada por la nube de polvo resultante impidió la fotosíntesis y cesó la productividad primaria en los océanos, provocando las extinciones sucesivas a lo largo de la cadena trófica.
"La acidificación del océano que observamos podría haber sido el desencadenante de la extinción masiva en el ámbito marino", añade Pincelli Hull, profesor asistente de geología y geofísica en la Universidad de Yale, otro de los coautores del trabajo.
Sin embargo, en 2012 Alegret lideró una publicación en la revista PNAS demostrando que las extinciones en los océanos no estaban relacionadas con el cese de la fotosíntesis, proponiendo un rápido evento de acidificación de los océanos, mucho más rápido que el actual y resultante de los gases emitidos por el impacto, como la principal causa de la extinciones selectivas en medios marinos. 
Ocho años después, la misma revista publica un estudio que demuestra esta hipótesis. Alegret también participó en 2017 en la expedición internacional al nuevo continente, Zelandia, que permanece sumergido casi en su totalidad.

Laia Alegret (izquierda) junto a dos estudiantes de doctorado, señalando el límite entre el Cretácico y el Paleógeno en la cueva de Geulhemmerberg (Países Bajos), donde se tomaron las muestras críticas que han proporcionado la primera medida del pH de las aguas oceánicas tras el impacto del asteroide / Laia Alegret


Fósiles microscópicos en una mina de los Países Bajos:

Los análisis de fósiles microscópicos marinos (foraminíferos) hallados en la mina de Geulhemmerberg en los Países Bajos han permitido obtener la primera medida del pH de las aguas marinas tras el impacto de finales del Cretácico, demostrando que éste fue el mecanismo clave en el colapso ecológico de los océanos.
Los análisis geoquímicos del carbono y boro en las conchas de foraminíferos, que han requerido el estudio de hasta 7.000 microfósiles por muestra, indican un descenso en el pH de las aguas de 0,3 unidades y un gran aumento del COatmosférico (700 partes por millón). Se trata de la primera medida empírica sobre los mecanismos que desencadenaron las extinciones.
Se han analizado también muestras procedentes de varias localidades de EE UU y de sondeos oceánicos del Atlántico y del Pacífico.
El estudio incluye además la modelización de los cambios globales en la geoquímica de los océanos, y permite descartar que el impacto provocara un aumento en la actividad volcánica. Demuestra que la recuperación de la química de océanos y de los ecosistemas marinos se restableció lentamente tras las perturbaciones globales, a pesar de que el plancton marino y la productividad primaria evolucionaran rápidamente tras las extinciones.
Esto último ha sido recientemente confirmado por otro estudio internacional, en el que también participa Alegret junto a investigadores de las universidades estadounidenses de Yale, Boulder Colorado y del MIT- MA, publicado en la revista Paleoceanography and Paleoclimatology.
La publicación constituye un ejemplo excelente de que los eventos geológicamente rápidos como un impacto meteorítico o la acidificación oceánica pueden tener profundas consecuencias sobre la vida a largo plazo, y tiene implicaciones en los estudios sobre el actual cambio climático.


Fuente: Agencia Sinc

martes, 22 de octubre de 2019

Se podría predecir episodios de El Niño a largo plazo mediante un nuevo modelo climático

Diferencias de temperatura de la superficie del mar (1 de marzo de 2016). El rojo oscuro indica agua mucho más cálida. / NASA Jet Propulsion Laboratory.

A pesar de la existencia de modelos climáticos operativos de predicción del fenómeno de El Niño, estas herramientas no realizaban pronósticos a largo plazo. Ahora, un equipo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por ”la Caixa”, ha desarrollado un nuevo modelo estadístico climático capaz de predecir por primera vez episodios de El Niño con hasta dos años y medio de antelación, incluido el reciente episodio extremo del 2015-2016.
El Niño - Oscilación Sur (ENSO, por sus siglas en inglés) es un fenómeno climático que representa una oscilación de las características atmosféricas y oceánicas sobre el Pacífico ecuatorial. Tiene lugar cada 2-7 años, pero tiene una periodicidad irregular.
El evento consiste en dos fases opuestas: una de calentamiento de la temperatura de la superficie del mar en el Océano Pacífico oriental y central ecuatorial, conocido como El Niño; y la fase opuesta de enfriamiento, llamada La Niña. ENSO puede causar eventos climáticos extremos en muchas regiones del mundo y, por lo tanto, tiene implicaciones muy importantes para las predicciones climáticas globales.
El estudio, publicado en la revista The Journal of Climate, recoge una serie de variables de predicción, incluida la temperatura a diferentes profundidades y regiones del océano ecuatorial, así como vientos del Pacífico tropical, en un modelo estadístico de componentes dinámicos para hacer predicciones retrospectivas de eventos del ENSO en el período 1970-2016.

Una versión mejorada:

La nueva herramienta computacional es una versión mejorada de un modelo estadístico de componentes dinámicos y de series de tiempo que ya propusieron hace dos años los mismos investigadores de ISGlobal. Desislava Petrova, la primera autora de los dos trabajos, destaca que “se trata de un avance importante en el área de las ciencias climáticas y en la investigación del fenómeno del Niño - Oscilación Sur”.
“El análisis demuestra que los eventos se predicen con mayor precisión después de la puesta en marcha del Sistema de Observación del Pacífico Tropical (TPOS, por sus siglas en inglés), como resultado de una mejor cobertura y calidad de datos, también del océano”, explica Petrova. Por lo tanto, “existe la posibilidad de emitir predicciones a largo plazo de este fenómeno climático a un relativo bajo coste computacional”, añade.
El investigador iCREA Xavier Rodó, coordinador del estudio y director del programa de Clima y Salud de ISGlobal, apunta que otros modelos estadísticos deberían mejorarse a partir de “la calidad y disponibilidad de datos climáticos de debajo del mar, que son fundamentales para la predicción del fenómeno de El Niño - Oscilación Sur”.
“Esto podría proporcionar información temprana y útil sobre los eventos del Niño y la Niña a los políticos de todo el mundo, lo que podría prevenir amenazas a la vida humana y reducir miles de millones de dólares en costes económicos”, concluye.


Fuente: Agencia Sinc

viernes, 11 de octubre de 2019

El poderoso tifón "Hagibis" le apunta su furia a Japón

En esta nueva noticia les vamos a informar que en el Pacífico Oeste, se encuentra el poderoso tifón "Hagibis" de categoría 4, el cual esta tomando rumbo hacia la zona central de Japón y se espera que durante el día sábado 12 de octubre, desate toda su furia en la zona mencionada del archipiélago. De esta manera el fenómeno meteorológico se convirtió en el sistema número 19 de la actual Temporada de Tifones en el Pacífico 2019.
Otra información para destacar es que "Hagibis" se localiza en el Mar de Filipinas al sudeste de Japón y acercándose cada vez más a las costas del archipiélago, posee vientos máximos de 208 km/h con ráfagas superiores, tiene un movimiento del Nor - Noroeste a 24 km/h y su presión central aproximada es de 935 hPa.
El tifón "Hagibis" se dirige hacia el sudeste de Japón y podría alcanzar la región de Tokio el sábado 12 de octubre, advirtieron el miércoles los meteorólogos japoneses. "Es de momento la tormenta más potente en la Tierra", agregaron desde la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica estadounidense (NOAA).


Lo más importante para mencionar es que el fenómeno meteorológico podría descargar mucha cantidad de lluvia en el área de Tokio y la costa central de Japón en el Pacífico el fin de semana, por lo que el gobierno le advirtió este viernes 11 de octubre a la población que se prepare y evacúe los sitios de alto riesgo antes de que sea imposible hacerlo.
En el poblado de Kiho, en la prefectura Mie al suroeste de Tokio, los cristales de las tiendas fueron protegidos con tablones, los botes fueron anclados y las autoridades revisaron los diques costeros. Los residentes de Tokio estaban adquiriendo agua embotellada, fideos y otros alimentos.

“Para proteger su propia vida y la de sus seres queridos, por favor intente evacuar temprano antes de que oscurezca y la tormenta se torne poderosa”, declaró Yasushi Kajihara, jefe del departamento de pronósticos de la Agencia Meteorológica, en una conferencia de prensa.
La Administración Meteorológica Nacional de Japón ha comparado al tifón Hagibis, que se desplaza hacia el país, en términos de potencia y escala de posibles daños, con el destructor tifón "Ida" de 1958, que dejó más de 1.200 muertos.
El Tifón "Ida" fue el sexto tifón más mortal en golpear Japón, así como uno de los ciclones tropicales más fuertes que se haya registrado.
Para más información ingresen a la página de la Agencia Meteorológica de Japón y manténganse informados minuto a minuto, sobre la evolución de este sistema.
La formación de estos fenómenos meteorológicos se da todos los años, contra eso no podemos hacer nada, la naturaleza es sabia y sabe porque hace lo que hace. La mayoría de la gente cree que estos ciclones tropicales solamente traen consecuencias devastadoras para un territorio, pero esto no es así. Estos fenómenos naturales así como pueden provocar severos daños, también traen efectos muy beneficiosos, ya que llevan lluvias muy necesarias a zonas que sufren sequías prolongadas.
Y finalmente para ir cerrando este artículo les vamos a explicar la diferencia que hay entre un huracán, un tifón y un ciclón.
Los conceptos de estos sistemas pueden parecer diferentes, pero describen el mismo tipo de fenómeno meteorológico. La única diferencia es que cambian de nombre de acuerdo al lugar geográfico en donde se desarrollan. De esta manera estos sistemas se denominan "ciclón" en el Océano Índico y el Océano Pacífico sur, "huracán" en el Atlántico Norte, Mar Caribe y el Golfo de México  y el Océano Pacífico oriental, y "tifón" en el Océano Pacífico occidental.

MÁS NOTICIAS EN EL BLOG