La Organización Meteorológica Mundial (OMM) lanzó una advertencia que está captando la atención de científicos y gobiernos de todo el mundo: las condiciones de El Niño 2026 ya se están desarrollando y podrían influir significativamente en el clima global durante los próximos meses.
🌡️ ¿Qué está ocurriendo?
- Las aguas del océano Pacífico tropical presentan temperaturas inusualmente cálidas, una de las señales más claras del desarrollo de El Niño. Según la OMM, existe un 80 % de probabilidad de que este fenómeno se establezca entre junio y agosto de 2026.
* Además, las probabilidades de que continúe hasta noviembre superan el 90 %, lo que aumenta la preocupación por sus posibles impactos.
⚠️ Más riesgo de eventos extremos
- Los expertos indican que El Niño puede alterar los patrones normales de temperatura y precipitaciones en distintas regiones del planeta.
Entre los efectos más comunes se encuentran:
- Lluvias intensas e inundaciones.
- Sequías prolongadas.
- Olas de calor más frecuentes.
- Alteraciones en la agricultura y los recursos hídricos.
* Aunque todavía existe incertidumbre sobre su intensidad final, la mayoría de los modelos climáticos sugieren que podría alcanzar una categoría moderada o incluso fuerte.
📈 Temperaturas récord en el horizonte
- La OMM también advirtió que las temperaturas medias globales podrían mantenerse en niveles récord o cerca de ellos durante los próximos cinco años.
* El informe destaca que el Ártico continuará calentándose a un ritmo superior al promedio mundial, una señal más del acelerado cambio climático que experimenta el planeta.
🔍 ¿Por qué hay que seguirlo de cerca?
- El Niño no afecta únicamente a una región específica. Sus impactos pueden sentirse en distintos continentes, influyendo en la producción de alimentos, la disponibilidad de agua, la salud pública y los sistemas energéticos.
* Por ello, meteorólogos y organismos internacionales seguirán monitoreando de cerca su evolución durante los próximos meses.

